YA ESTÁ BIEN!!!! TRABAJO SOCIAL, ¿CHICOS Y CHICAS PARA TODO?

¿Qué debemos atender desde los servicios sociales de atención primaria?

He tenido la oportunidad de leer y releer la Resolución del Defensor del Pueblo. La cuestión es sobre una ayuda del Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare para personas trabajadoras autónomas con el objetivo de favorecer la conciliación de la vida laboral, personal y familiar. En mi opinión, ajena al sistema de Servicios Sociales y de la que nadie nos ha informado.

Me preocupa sobremanera la idea generalista de que aquí, en Servicios Sociales de Atención Primaria, cabe todo. Esto nos aleja de un sistema y nos convierte en un nivel, dedicando profesionales cualificados a realizar gestiones puramente burocráticas y encima de otras entidades que lo pretenden e incluso lo exigen.

El defensor del pueblo, citando el artículo 29 de la Ley Foral 15/06 de Servicios Sociales, nos reconoce como la unidad básica del sistema público de servicios sociales y su puerta de acceso, el nivel más próximo a los destinatarios y a los ámbitos familiar y social. Alude también al artículo 30 de dicha Ley que establece entre las funciones de los Servicios Sociales de Base la de: c) Facilitar a la ciudadanía el acceso a las prestaciones del sistema de servicios sociales y al resto de sistemas de protección social. Entiendo que para facilitar (informar y orientar) es suficiente con derivar a la entidad correspondiente que gestiona la ayuda (abajo indico el artículo referido de la Ley 39/15, 53.b).

Interpreta el Defensor del Pueblo de acuerdo al artículo 53, letra f), de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas que como Servicios Sociales de Base, debemos garantizar el derecho de la ciudadanía a obtener información y orientación acerca de los requisitos jurídicos o técnicos que las disposiciones vigentes impongan a los proyectos, actuaciones o solicitudes que se propongan realizar. Pero obvia el apartado b) del mismo artículo que refiere a identificar a las autoridades y al personal al servicio de las Administraciones Públicas bajo cuya responsabilidad se tramiten los procedimientos en este caso correspondiente al Servicio Navarro de Empleo.

Destacar que a Servicios Sociales no se nos informa de las ayudas de todos los sistemas de protección social, ni tenemos acceso a la intranet, ni hay establecido un sistema de avisos, ni de contraste de datos, etc. más allá de la web de servicios sociales a la que tenemos acceso cuya función no es la de informar a la ciudadanía.

La información sobre ayudas, el acceso es  igual que para el resto de la población en general. Entiendo que lo señalado podría ser responsabilidad nuestra en procesos de acompañamiento social para personas en situación de exclusión o riesgo de estarlo con las que se lleve a cabo un proceso de

intervención social y se recoja en el plan de caso. En contra de lo que indica la resolución sobre la responsabilidad de informar de todas las ayudas de todos los sistemas de protección social ¿un médico tendría que informar y facilitar el acceso a todos los tratamientos y ayudas médicas? ¿un profesor debería informar y facilitar el acceso a todas las formaciones? ¿un arquitecto de una oficina pública de urbanismo debería informar sobre todas las ayudas y facilitar el acceso a ellas?.

Hagamos uso de la sensatez, la Ley Foral de Servicios Sociales se refiere en su exposición de motivos a una “definición conceptual y configuración de un sistema de servicios sociales, a su ordenación, estructuración y financiación, a la tipificación de las prestaciones, a la delimitación de competencias y a la necesaria coordinación de todos los agentes implicados”, a la vez que reconoce la universalidad en el acceso a los SERVICIOS SOCIALES, siendo este el espíritu de la norma que lo circunscribe a ello y no a una lectura tan generalista de acceso a TODOS LOS SISTEMAS DE PROTECCIÓN, es imposible de cumplir con el personal actual en atención primaria!!!!

Defiendo la idea de un sistema de servicios sociales superando el funcionamiento como nivel donde parece, esto empieza a ser una exigencia social provocadora de conflictos, que debemos atender todo lo que se descuelga del resto de sistemas (Seg. Soc, Empleo, educación, sanidad, etc.). En mi opinión es una barbaridad que tengamos que manejar las 140 prestaciones de nuestra cartera y además todas las del resto de sistemas de protección. Sin ir más lejos los bonos sociales de empresas eléctricos privadas han supuesto durante los tres últimos meses del año (en mi servicio) un aumento superior al 17 % de las citas con el mismo personal. Esto limita el tiempo de intervención para situaciones de exclusión social, de dependencia, etc. haciendo que aumente la lista de espera, nos hace más lentos para atender  nuestro objeto: la intervención social y parafraseando a Pedro Celiméndiz”a ayudar, que es más que dar ayudas”.

Somos parte de una profesión, de un sistema con un encargo confuso y cada vez más amplio o ¿una ventanilla única para dispensar ayudas?. Me hubiera gustado sentir el apoyo de Departamento de Derechos Sociales un posicionamiento claro al respecto en el sentido de aclaración del objeto y funciones de los Servicios Sociales de Base.

Primero derechos. El principio de la intervención social I

Para celebrar nuestro día: ¿Qué hace una Trabajadora Social?

Introduzco la entrada con la distinción: estructura y función. La primera como partes de un todo organizadas para conseguir un fin mediante el desarrollo de una actividad. Es curiosa la dualidad de esta entrada con la función de presentar y ordenar una invitación para participar en una sesión de la UPNA con alumnas de 1º de Trabajo Social sobre la pregunta ¿qué hace una Trabajadora Social?, como si todas hiciéramos lo mismo.

Una duda inicial me surge: ¿en qué ámbito temporal?: un día, una semana, un mes, un año, varios años. Y otra, ¿ con qué conecto la pregunta: norma, profesión, sector, usuarios/as, servicios, departamento,….?

La interrogación que da pie a la entrada parece sencilla, pero la respuesta es compleja y extensa.

Opto por iniciarlo con algo que me parece fundamental y no sé si todas lo tenemos claro:

¡¡¡ PRIMERO DERECHOS !!!

Permitid que me explique, la Ley Foral de Servicios Sociales de Navarra reconoce derechos subjetivos. Determinados servicios o prestaciones que la persona, sujeto de intervención, puede exigir. Por lo tanto, esta es la primera función a cumplir en la estructura del sistema de Servicios Sociales, donde trabajo (probablemente las compañeras de Salud puedan decir algo muy parecido).

En nuestro sistema esta facultad se reconoce en la Cartera de Servicios Sociales de Ámbito General en forma de prestaciones garantizadas, aunque también están las no garantizas que dependen de la disponibilidad presupuestaria. La Cartera se divide en 9 apartados: Atención Primaria, Dependencia, Personas Mayores, Discapacidad, Enfermedad Mental, Exclusión Social, Menores, y Violencia de Género.

El sistema público de Servicios Sociales de Base es la puerta de acceso y dependemos de las entidades locales, ¿más de 40 puertas de acceso!. En definitiva, son los encargados de garantizar la consecución de esos derechos.

Con todo esto ¿qué hace una trabajadora social?

En Navarra, extensibles las funciones al ámbito estatal, tenemos un Decreto Foral que regula las prestaciones que damos y podemos resumir en:

  1. Acogida: contacto inicial (referencia o vínculo), valoración demanda y primera respuesta.
  2. Orientación social y asesoramiento: escucha y ayuda para revisar la demanda, valorar alternativas y apoyo en la toma de decisiones.
  3. Valoración social: identificar  necesidad asociada a la demanda mediante la recogida estructurada de información para descubrir las necesidades y su priorización. Es preciso tener en cuenta también las potencialidades de la persona valorada donde apoyar la intervención.
  4. Diagnóstico social: dictamen profesional que facilita establecer la hipótesis de trabajo y los objetivos, un pronóstico o posible evolución de la situación valorada y un juicio técnico.
  5. Intervención, acordada con la persona, a veces también la familia, con etapas y posibles alternativas (diagrama de Gantt), ha de incluir seguimiento (visitas domiciliarias, entrevistas u otros contactos) y evaluación (proceso y final).

También tenemos otro Decreto Foral el 6/2011, de 24 de enero, que regula el profesional de referencia de servicios sociales de Navarra, poco conocido, a mi juicio. En su artículo 4. establece las funciones, aunque no exclusivas del Trabajo Social, me gusta y encaja como planteamiento inicial:

  1. Informar, orientar y asesorar sobre los recursos y prestaciones de los sistemas de protección social.
  2. Informar de los derechos y deberes de las personas usuarias de los servicios y centros de servicios sociales y sobre todas las cuestiones referidas a la organización y funcionamiento de los mismos.
  3. Elaborar el Plan de Atención Individualizada, coordinando y dando coherencia a las intervenciones planificadas por el equipo interprofesional y teniendo en cuenta la elección de la persona usuaria y la familia.
  4. Realizar el seguimiento, la supervisión y evaluación del Plan de Atención Individualizada y modificar dicho plan introduciendo los cambios realizados por el equipo multiprofesional.
  5. Ser el interlocutor principal para la persona, familia y profesionales del sistema de servicios sociales y de otros sistemas de protección social.

TRabajo_Social_FJ_de_Miguel_MarquésAdemás de la estructura normativa que nos obliga. Nuestro código deontológico establece las funciones: información, investigación, prevención, atención directa, promoción e inserción social, mediación, planificación, gerencia y dirección, gestionar servicios y programas, evaluación, supervisión, docencia y coordinación.

Más allá de la estructura académica cuya función es formar y de la estructura normativa con la función de obligar, y la deontológica con la función de compromiso ético con el desempeño profesional. Vamos con la realidad de la estructura de intervención con personas y grupos, también en la comunidad  proporcionando recursos y prestaciones. Describamos un día normal (diferenciando los elementos de la comunicación donde normalmente se olvida la relación que surge en el encuentro y la fundamental distinción entre lenguaje descriptivo e interpretativo). Se puede establecer la siguiente secuencia habitual:

  1. Al llegar al trabajo y después de quitar la alarma lo primero es encender el ordenador.
  2. Abrir agenda de papel, para mi hace las veces de cuaderno de campo (uso una agenda tamaño folio).
  3. Abrir SIUSS y excels varias (horarios SAD, fichas de caso, etc.).
  4. Organizar día.
  5. Atenciones: Problemas, dificultades, limitaciones.
    1. Cliente (usuario, ciudadanía) interno, externo, otros (responsanbles políticos, otras instituciones, etc).
    2. Gestiones telefónicas, telemáticas, entrevistas, visitas domiciliarias, grupos (menos habitual en mi caso, una pena) , contactos o coordinación con otros profesionales.
    3. Atender demandas, traducirlas a necesidades. Distinguir entre necesito y quiero (quizá añadir qué le gustaría). ¿Qué le ocurre?
    4. Valoración Social (Qué, Xq, Xaq, sentido de dirección), razones (valor), objetivos. En casos donde son previsibles intervenciones a medio o largo plazo.
    5. Diagnóstico: juicio técnico, resumen valoración.
    6. Propuesta de intervención, acordada con la persona y buscando su implicación.
    7. Registros: SIUSS,web de servicios sociales (GAD, Tramita) y demás.
  6. Otras tareas en ámbito temporal más amplio pero incluido en las rutinas de trabajo: financiación del servicio, innovación (creación de recursos, tecnologías, etc.), investigación, indicadores sociales (económicos, demografía, gestión del servicio, otros). Tener en cuenta preguntas como: quién me contrata, por qué me contrata, diferenciándola del para qué, de dónde sale nuestro sueldo, que necesidades meso o macro sociales precisa mi zona, cómo las cubro, de dónde saco el dinero, ¿se garantiza su continuidad y sostenibilidad, son anuales, plurianuales?

Probablemente me deje algunas cosas, ¿se te ocurren más?, puedes citarlas en comentarios

Habrá una segunda parte en próximos días. Hoy quiero celebrar nuestro día y felicitar a todas y todos los que vivimos, sentimos, defendemos y reivindicamos nuestra profesión. Un fuertísimo abrazo a las compañeras y compañeros Trabajadoras Sociales y a las personas por las que existimos.

El fin justifica los medios, un ejemplo “raro” de intervención. Hay que intentarlo

La creatividad y la adaptación a situaciones cambiantes es una máxima en la intervención social. Innovación dinámica.

Desde hace algunos años atendemos desde el Servicio de Atención a Domicilio (en adelante SAD)  a María y a José, dos nombres ficticios ligados a mi origen cristiano.

Hace ya años que superaron los 80 años, la cuarta edad. Ella, algo más joven padece deterioro cognitivo que nadie se atreve a nombrar pero es compatible con varios. Cuando no te diriges a ella, y sigues observándola, ella con un leve movimiento de cabeza hacia delante y atrás repite la misma palabra como un mantra inacabable: “aquí, aquí, aquí,…..” como queriendo dejar claro su preferencia de mantenerse en su casa, la que tantos esfuerzos les costo a ambos.

La saturación del SAD en mi Mancomunidad y en el resto de servicios, limita las horas de atención no a las 2 diarias tradicionales, sino a las que marca la Resoluciónde 13 de julio de 2012, de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, por la que se publica el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia para la mejora del sistema para la autonomía y atención a la dependencia.

Sin embargo, ni las 70 horas mensuales que garantiza está resolución pasan de ser un simple apoyo complementario a una estructura de cuidados más amplia y continua, normalmente garantizada por la familia, aunque incluya la contratación de otros apoyos (internas, personas por horas, Centros de Día, etc).

El matrimonio vive en una zona rural donde no es sencillo disponer de apoyos formales que presten los cuidados y menos con un mínimo de formación. La enfermedad de María la hace ser especialmente desconfiada, máxime cuando ve como una “extraña” se mete en el baño a solas con su marido, luego lo ducha y, para colmo, le baja los pantalones varias veces al día enredándole por la entrepierna….

Desde luego esto no es lo que parece. Os cuento.

La familia de María y José vive a unos 50 km. Han contratado varias personas que complemente la atención del SAD y los cuidados que ellos mismos prestan por turnos. A todas las rechazó salvo a las Trabajadoras Familiares y otra persona que introdujimos a través del Empleo Social Protegido y que María identificaba con el Servicio Social.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, junto con la familia acordamos que en la nueva contratación las dos primeras semanas fuera junto a la Trabajadora Familiar con el mismo horario y funciones. Fui a presentarla como una nueva compañera del SAD que iba a ampliar la atención ligándolo a la reciente valoración de la situación de dependencia y a la ayuda económica a personas dependientes para que permanezcan en su domicilio y apoyo a las personas cuidadoras. Después se comenzó a quedar hasta la hora de comer y un rato por las noches. María, enferma pero no tonta, le pregunta: “tú por qué no tienes bata cómo las otras”. Valorado el tema en el equipo del SAD, y a petición de la familia, prestamos una bata a la “nueva compañera”. En una alarde de dramatización fui al domicilio cuando estaba ella y se la entregue al grito de “por fin han llegado las batas, aquí tienes la tuya”.

No obstante todavía estamos en el proceso de aceptación. No está siendo sencillo pese a trabajar al unisono SSB, Centro de Salud (derivación a centro especializado -ingreso temporal-), Familia y Persona Contratada. Estamos en pleno proceso, si no culmina con éxito  mucho me temo  que la opción siguiente será la salida del domicilio.

Esto lo relaciono con un artículo que he leído recientemente donde señala que

“… existen límites en las posibilidades de la intervención social para subvertir las condiciones de pobreza, exclusión y desprotección con las que trabajamos…”  (Montagud , 2018;162).

 Por muy buen planteamiento de intervención que hagamos en un caso no somos infalibles.

¿Alguna propuesta?

Montagud Mayor, X. (2018). Sobre los límites de la intervención de los servicios sociales. Cuadernos de Trabajo Social, 31(1), 153-164.

Tres distinciones que ayudan a solucionar problemas sociales

“Para conseguir una imagen con volumen son necesarios dos puntos de vista”.

El otro día viendo un documental escuche está frase en boca de una mujer. Inmediatamente lo relacione con la idea de codiagnóstico. Sin entrar en grandes distinciones académicas, más propias de un artículo científico que de un blog, lo entiendo como un encuentro entre dos personas para explorar un realidad donde detectar las dificultades, problemas y limitaciones que pudieran estar operando en ella.

Al hablar de dificultades me refiero a aquellas cuestiones de contenido relacionadas con el qué hacer. Si tenemos que asear a una persona con movilidad reducida tendremos que desarrollar algo de fuerza y técnica para una movilización adecuada que nos permita atender y cuidarnos. O valorar la compra de ayudas técnicas. Las dificultades requieren de un esfuerzo personal para superarlas.

Los problemas surgen cuando no basta con un esfuerzo extra para resolver una dificultad, o cuando no podemos identificarla. Necesitamos cambiar lo que estamos haciendo y tratar de descubrir cómo lo estamos haciendo. Detectar qué nos impide llegar a un desempeño adecuado, a una solución, a resolver una dificultad concreta. En mi despacho tengo una pizarra donde apunto los problemas, esas cuestiones complejas donde no está claro que hay que hacer y es preciso reflexionar cómo explorar la realidad hasta descubrir qué podemos resolver. El proceso nunca suele ser inferior a un mes y ha llegado a durar hasta nueve.

El siguiente vídeo, un poco chapuzas, ilustra de manera simple la estructura de problema:

Las limitaciones tienen que ver con esos “techos de cristal” que nos autoimponemos, o con expectativas que no existen en el mundo real y que tienen que ver con nuestro diálogo interno. Con negar nuestra capacidad y lo que realmente es posible, aunque sea poco probable.

Estas estructuras de carencia podemos identificarlas en la valoración social, en ese encuentro donde compartir nuestra visión del mundo con quien tenemos junto a nosotros. Se trata de poner encima de la mesa, en sentido metafórico, de hacerlas conscientes para llegar a describirlas y convertirlas en dificultad, en algo sobre lo que poder intervenir.

Sin embargo, hemos de notar que no es suficiente con identificar las carencias.

Es imprescindible conocer las potencialidades como capacidades donde apoyar la intervención para resolverlas, si es posible con los recursos existentes.

Como dijo Arquímedes “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, un tanto pretencioso, pero a nivel micro adquiere un sentido realista y posibilista en el sentido de apoyar nuestra intervención sobre una base que permita alcanzar los objetivos.

Por ello es fundamental la valoración social integral, completa. Esa tecnología que nos permite investigar con la persona cómo es su situación social general, su calidad de vida (en otra entrada hablaremos de las dimensiones que la conforman). Ese encuentro en la visita domiciliaria, o en la entrevista en profundidad. En la observación del otro en su contexto, comprendiendo el sentido que le otorga y, si es posible, incluyendo otras alternativas, otros sentidos posibles, otros elementos a tener a en cuenta. Aquí la integralidad, además de a la valoración holística se refiere también a incluir causas y consecuencias probables.

A partir de esa idea general podemos priorizar, bien desde la urgencia, desde el acuerdo, o simplemente de la posibilidad de cambio real. Esto sólo es posible de la descripción precisa de la dificultad una vez identificada.

Por lo tanto son fundamentales instrumentos de valoración social y diagnóstico, pero debemos ir más allá, aplicarlos a la intervención y la evaluación para ver la evolución del caso.

¿Conoces instrumentos de valoración social que quieras compartir?

Trabajando en la indefinición de los Servicios Sociales.

Importante-Servicios-socialesHablar mucho sin concretar nada.

Una vez hecho el análisis internacional donde aparecían los conceptos de familia y vulnerabilidad. Las normativas autonómicas nos encargan cubrir necesidades básicas y sociales.  Dicen que tenemos que asegurar a las personas, familias, grupos y comunidad su dignidad, calidad de vida y pleno desarrollo, “espere un segundo que ahora me pongo”.

Lo cierto es que después del 2008 podríamos decir que ha habido una “avalancha” de demandas llegando a cuadruplicar en los servicios algunas prestaciones como la renta garantizada.

Y hay que aguantar: “si ahora lo podéis hacer, ¿antes qué hacíais?“, evidentemente repartir las horas que tenemos, dedicar más intensidad a las atenciones, intervenir, y no sólo tramitar.

En atención a domicilio, donde cubrimos una suerte de necesidades relacionadas con las actividades básicas de la vida diaria e instrumentales. En mi servicio hemos pasado de trabajar 6 trabajadoras familiares a 9 en la actualidad y con lista de espera.

Volviendo al análisis de las leyes autonómicas y dándole vueltas a ver si aclaran algo del objeto de los servicios sociales. Mientras las leía, anote aquellos conceptos que me parecían importantes con la idea de contarlos (fueron 62) y ver si la cosa iba teniendo más sentido. Estas fueron las palabras, aparecían 60 aunque 18 sólo una vez y otros 26 menos de 5 veces o menos:

Conceptos-Leyes-Servicios-Sociales

Palabras como derecho, garantizar, calidad de vida, bienestar, universal o vulnerabilidad aparecían menos de 5 veces. Las más citadas eran: necesidades, Aten*, preven*, integra*, exclu*, detec* (como raíz de atención, prevención, integración, exclusión y detección), participación, autonomía, comunitari* (o/a), depend* (-encia, -endiente), etc.

Conceptos-Leyes-Servicios-SocialesEn definitiva, queda claro que debemos atender y prevenir necesidades relacionadas con la participación, la integración, la exclusión, la autonomía, la dependencia, la convivencia, la igualdad, desprotección, etc. Así que sigue cabiendo todo y la amplitud es abrumadora. Las leyes autonómicas no ayudan a aclarar lo específico de los servicios sociales, “chicos y chicas” para todo.

En este contexto normativo es lógico que nos pregunten ¿entonces tú para que estás?, yo también me lo pregunto. Lo triste es que esto suele ser fuerte de críticas y conflicto

Una de las características de la atención primaria es que atendemos muchas cosas pero con baja intensidad. En definitiva, suena más a “parchear” que a solucionar. Sin embargo, noto que cada vez se necesita más especialización y precisamos instrumentos de diagnóstico y valoración que nos ayuden a elaborar el plan de caso y evaluar la intervención y la evolución de la persona, hablando de trabajo social de casos.

Fantova defiende como objeto de los servicios sociales la “interacción, entendida como el desenvolvimiento autónomo de las personas en su vida diaria en el seno de relaciones familiares y comunitarias. Por tanto, los servicios sociales se entenderían como cuidados y apoyos para la toma de decisiones y su ejecución por parte de las diversas personas en su cotidiano vivir integradas en sus redes primarias.”. Extracto de Servicios sociales: objeto propio y atención integrada

La verdad es que muchas intervenciones a medio y largo plazo tiene que ver con la interrelación entendida como relaciones familiares, sociales o de diálogo interno y de representaciones del mundo donde la persona o grupo interpreta que alguien, normalmente la sociedad le debe algo: “me tienes que buscar una casa, un trabajo… cómodo, una paguica….”

Sigo sin aclararme y mira que llevo años!!!!!

En mi experiencia dentro del programa de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, el objeto de los servios sociales y en general de los que intervenimos en lo social tiene que ver con el concepto de ser humano como centro de atención: una persona con una disposición y capacidades ante su ciclo vital, con un estado de salud que condiciona la realización de actividades con cierto grado de autonomía e independencia en un contexto de relaciones cercanas (familia) y otro más extenso (social). Habitamos en una vivienda con unas características determinadas y situada en un entorno específico. Necesitamos de ingresos económicos para garantizarnos un nivel de vida que nos permita cubrir nuestras necesidades. Además, precisamos de una serie de cuidados, bien autoadministrados o facilitados por alguien.

Todo esto se compara con un standar, unos mínimos que deben garantizarse para alcanzar cierto grado de bienestar o de calidad de vida, aquí Schalock y Verdugo tratan de traer un poco de luz sobre este constructo que engloba 8 dimensiones, pero ya nos vamos del tema. Se puede consultar bibliografía sobre el pinchando aquí.

Resumiendo, estamos trabajando en un marco de indefinición, con escaso consenso. Cada vez con más fuerza del binomio DEMANDA-RECURSO, como burócratas prestatarios/as.

Nos vamos a tener que poner las pilas para intentar cambiar esto.

Un poco de optimismo y alguna idea que puede ser útil:

CINCO OBJETIVOS EN SERVICIOS SOCIALES. OBJETO DE LOS SERVICIOS SOCIALES III

OBJETIVOS-OBJETO-SERVICIOS SOCIALES-F.J.-DE-MIGUELCon distintos matices, podemos agrupar en cinco los objetivos en Servicios Sociales por el número de veces que aparecen en las respectivas leyes.

En esta entrada exploro los 85 objetivos objetivos de las leyes de servicios sociales publicadas del 2006 al 2010.

Una primera tanda son los relacionados con detectar y atender las necesidades derivadas de la falta de recursos básicos y de los déficits en las relaciones personales y con el entorno. Supongo que se referirán a las que son susceptibles de ser atendidas en el ámbito de los servicios sociales ¿no?

Continua con detectar, prevenir y atender las necesidades personales y familiares derivadas de la situación de dependencia, con el objetivo de promover la autonomía de las personas. Olvidaron añadir la permanencia en su entorno, eso que nos ayuda a seguir siendo quienes somos.

En relación a lo anterior, algunas normas incluyen el concepto de autonomía personal, familiar y de los grupos, a través del desarrollo de sus capacidades, en un sentido más amplio que el referido a la dependencia y más relacionado con la facultad que tenemos para establecer nuestras propias reglas de conducta (autos = por sí mismo/a, nomos = regla).

Otro bastante popular es el de mejorar la calidad de vida, promover la normalización, participación e integración social. Un par de leyes se vienen arriba (Navarra y Baleares) y continúan con la integración política, económica, laboral, cultural y educativa de todas las personas. Confunden (-imos) Estado de Bienestar con Servicios Sociales. Aquí cabe todo, así nos va.

Curiosamente sólo una parte de las leyes relacionan participación con inclusión social, lo que tiene bastante sentido. Prevenir y atender las situaciones de inclusión social también lo comparten varias normas.

En relación a ello, hay un objetivo que me gusta:

“Crear y reforzar cauces de participación de la comunidad en la resolución de las necesidades sociales y en particular la participación individual y organizada de las propias personas usuarias y de las entidades activas en el ámbito de los servicios sociales”.

Esto de que la comunidad participe en la resolución de las necesidades, ofrece un amplio debate donde encuentro contradicciones propias, pero la idea me gusta.

Un objetivo que permite llegar al desarrollo comunitario es el de “analizar la realidad social…”. Así se pueden detectar similitudes, patrones o cuestiones que es posible trabajar en grupo o comunidad, ahora sí, aprovechando el tejido asociativo o la suma de intereses individuales.

Favorecer la igualdad, superando la cuestión de género en exclusiva, es otro de los encargos. Podríamos recogerlo en este objetivo: “favorecer la igualdad efectiva de las personas, eliminando discriminaciones por razón de género o de discapacidad o por cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

También aparece la cuestión de fomentar la cohesión social, íntimamente relacionado con favorecer la convivencia que varias normas lo diferencian. Veo ambos conceptos muy ligados a la participación y al desarrollo comunitario, por lo tanto a la “adaptaintegraserción” social. Pongo el palabro inventado porque esto de la inserción social como tal ¿?, admito que las reglas del juego están ahí. Podemos saltárnoslas e intentar cambiarlas.

Destaco la idea de proporcionar los medios necesarios para facilitar el desarrollo de las personas durante todas las etapas de su vida, haciéndoles partícipes de la generación de riqueza y del capital social, más allá del concepto neoliberal de productividad. Lo recogen Aragón y Castilla La Mancha.

En definitiva, asumiendo que algunas cuestiones pueden quedar fuera, tenemos 5 grandes objetivos que orientan de las leyes autonómicas sobre servicios sociales:

  1. Atención de necesidades y garantía de derechos: La Rioja y Castilla La Mancha aclaran que debe ser en el ámbito de los servicios sociales.
  2. Atención a la dependencia.
  3. Participación, convivencia y cohesión social.
  4. Igualdad.
  5. Inserción Social.

Sigo echando en falta contenido. Va a ser necesario profundizar un poco más en el análisis. Empiezo a tener claro que es necesaria una reflexión sobre qué dimensiones o ámbitos vitales debemos indagar el personal de servicios sociales. Especialmente me interesa los de atención primaria, esa primera puerta de acceso.

Comparto este vídeo, son 15 minutos, pero si te interesa el trabajo con mayores no dejes de verlo. Una doctora destacando la correlación entre factores sociales y de salud, por lo tanto subrayando su importancia. Algo que ya sospechábamos y de que teníamos evidencia empírica:

¿OTRA VEZ EL OBJETO DE LOS SERVICIOS SOCIALES? II

CCAA-objeto-servicios-sociales-EspañaLas leyes autonómicas de servicios sociales publicadas de 2006 en adelante, vienen a decir que:

 Somos un sistema universal de derecho al bienestar mediante sus prestaciones, o un sistema de derecho a prestaciones universales para el bienestar.

Analizo diez leyes autonómicas: Navarra; Cantabria; Cataluña; País Vasco; Galicia; La Rioja; Aragón; Baleares; Castilla y León; Castilla-La Mancha. Os dejo un enlace a las leyes en pdf.

En una entrada anterior hablé de los tratados internacionales para aproximarnos al objeto de los servicios Sociales.

Antes un breve apunte del marco estatal. La Constitución en su capítulo III sobre los principios rectores de la política social y económica asegura la protección de la familia. Recordamos que somos servicios complementarios a ella. Recoge una declaración de intenciones.

Cita a los Servicios Sociales específicamente en el artículo 50 relacionados con la tercera edad. También cita a la Seguridad Social y prestaciones sociales ante situaciones de necesidad (41, 139.1 y 149.1.1). Anacrónico.

La Ley de Bases de Régimen Local obliga a los municipios con más de 20.000 habitantes a asumir las competencias en servicios sociales. Más anacronismos. Afortunadamente ampliamente superado el límite hacia abajo. Trabajo en una Mancomunidad con poco más de 5200 habitantes.

Servicios-sociales-objeto

Consulto el Tesauro de la UNESCO para ver si veo un poco de luz sobre el tema del objeto de los servicios sociales.

Selecciono Servicio Social que está en el área temática de Ciencias sociales y humanas, en el microtesauro de Política y bienestar social donde se incluye: Bienestar social, Desarrollo humano, Justicia social, Necesidad social y términos cercanos como: Protección social, Planificación de la ayuda social, y otros más horrorosos como Ayuda social o Asistencia social.

Con esas palabras clave exploro el objeto que señalan cada una de las leyes. Lo pongo en un word y busco los constructos:

  1. Bienestar social: aparece como tal tres veces. En las leyes de Navarra, Aragón y Castilla-León. Pero bienestar aparece en un total de 7 ocasiones también en: Cataluña, Galicia y Baleares. Seis de 10 aprobamos con cierta holgura.
  2. Desarrollo humano: 0 veces, desarrollo aparece en 2 ocasiones. Una en Cantabría, ligada al desarrollo del sistema de servicios sociales y otra al desarrollo de las personas en Aragón. Suspendidos. Pues fíjate que en mi opinión por ahí van los tiros, ¿estaré equiovado?
  3. Justicia social: 1 vez en Cataluña. Necesidad social: 0 veces, pero necesidades de las personas aparece 3 veces en Navarra, Galicia y en Baleares. Protección social: 2 veces, en Cantabria y Castilla-La Mancha. Planificación de la ayuda social: 0 veces. Ayuda y Asistencia social: 0 veces. Muy deficiente.

Centremonos en la realidad de nuestro mundo, ligado al contacto con las personas y su realidad más que con los libros. Leo el objeto y destaco las palabras “inspiradoras” no incluidas en el apartado anterior:

  • Sistema aparece en 24 ocasiones, en todas las leyes. La cuestión de si somos un sistema o un nivel de atención queda zanjada. Las leyes nos identifican como sistema. Biennnnnnn.
  • La palabra derecho aparece 15 veces. Está en el objeto de todas las leyes salvo en Cataluña y Baleares.
  • Prestaciones: 9 veces en cinco CCAA, aprobamos justito. Claro, las prestaciones ¿son un fin, o una parte del proceso de intervención?, pues miré depende de los casos, me inclino por lo segundo.
  • Universal: 8 veces en ocho CCAA.
  • Coordinación: aparece en 4 leyes.
  • Participación en tres.
  • Autonomía, Dignidad y Calidad de vida: 2 veces cada concepto. Navarra repite los tres.

Me choca que las Entidades Locales sólo aparezcan en la Rioja. Y eso que los servicios sociales de atención primaria, los que tenemos al lado,  pertenecen a entidades locales, al menos en Navarra, y son la puerta de entrada al sistema.

En resumen, se puede concluir según la cantidad de veces que aparecen las palabras citadas en el objeto de las leyes de Servicios Sociales publicadas desde 2006, que:

EL OBJETO NORMATIVO DE LOS SERVICIOS SOCIALES ES GARANTIZAR EL BIENESTAR SOCIAL MEDIANTE EL ACCESO A LAS PRESTACIONES DEL SISTEMA UNIVERSAL  DE SERVICIOS SOCIALES

Aquí falta un poco de contenido. Pero deja claro que son un sistema que garantiza derechos de la ciudadanía. Mi encargo normativo es que las personas a las que atiendo puedan acceder a ellos. El objeto

En la próxima entrada revisaré los objetivos.

¿SABES CUÁL ES EL OBJETO DE LOS SERVICIOS SOCIALES? I

El objeto de los Servicios Sociales. Que cuestión tan complicada. Parece algo sencillo pero dando una vuelta por la profesión y leyendo varios documentos parece no haber un consenso.

Pensemos un poco. Empezaré por una aproximación a documentos oficiales de carácter internacional.

Para introducir el tema e inspirarme me viene a la cabeza un cuento que solía contar a mis hijos para que entendieran la idea de parcialidad frente a totalidad y la importancia de la cooperación:

“En un remoto y olvidado lugar (sistema Servicios Sociales) había un pueblo habitado por personas ciegas. Como por arte de magia apareció en sus cercaOBJETO-SERVICIOS-SOCIALESnías un elefante (objeto de los Servicios Sociales). No paraba de comer y todos los días organizaba gran alboroto, rompiendo la tranquilidad de la zona (sistema neoliberal). Las personas respetables (académico y profesional) decidieron investigar que era aquello que había aparecido (problema) y turbaba su sosiego.

Días después reunidos en la plaza del pueblo, los sabios y sabias que habían ido a explorar, comenzaron a describir, o más bien a interpretar, su experiencia.

Quien había tocado la oreja dijo: es grande y rugosa como un gran felpudo; aquella que toco su lomo, dijo que era enorme y redondeado; quien había tocado las patas dijo que eran fuertes y redondeadas, capaces de sostener las cosas más pesadas.

Sea como fuere, a lo lejos comenzó a escucharse la melodía de un juglar que decía, para conocer la realidad es preciso tener otra mirada”.

Este relato metafórico podemos conectarlo con varias conclusiones. La que quiero traer aquí es la idea de parcialidad, Cada uno contamos nuestra realidad, a partir de nuestra experiencia y reflexión. ¿Hay algo en común entre todas ellas?

Se busca juglar para definir cuál es el objeto de la Servicios Sociales.

Ayudaría a situarnos en la práctica cotidiana a profesionales, ciudadanía y responsables de las políticas sociales. Aclararía qué se puede esperar de nosotros, lo que probablemente evitaría, o más bien, reduciría encargos excesivos y malentendidos.

Al hilo de esto intentaré buscar en la normativa internacional la aproximación conceptual, ver cuál es el encargo de los Servicios Sociales.

La realidad del día nos demuestra, como dice Fantova (2014), que somos una especie de recipiente donde nos ocupamos de, prácticamente, cualquier cuestión en la que el resto de sistemas han fracasado. Suena a nivel de atención, más que a sistema con un objeto bien definido.

Mejorar la calidad de vida parece ser nuestro compromiso 

supremo. Pero aquí cabe todo.

  • ·       La Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU, 1948) establece el encargo general sobre el bienestar social.
  • ·       El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ONU, 1966), el desarrollo de la personalidad con valoresDERECHOS-HUMANOS-OBJETO-SERVICIOS-SOCIALES como: comprensión, tolerancia y amistad. Vinculado con las relaciones sociales. Recoge el derecho a un nivel de vida adecuado y reconoce a la familia como elemento social fundamental objeto de protección.
  • ·       La Carta Social Europea (Consejo de Europa, 1961), también asume la mejora del nivel de vida y bienestar social. Alude a la protección social de la familia, de menores y de mayores, de inmigrantes, de las minusvalías, de la exclusión social. Reconoce la atención a las personas que carezcan de recursos suficientes mediante el asesoramiento y ayuda personal, previniendo, eliminando o aliviando su estado de necesidad personal o familiar. Encarga a los servicios sociales el bienestar y desarrollo de los individuos y grupos en la comunidad, así como a su adaptación social.
  • ·     La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (Consejo Europeo, 2000), sitúa a la persona en el centro de actuación con derecho a la educación, al trabajo y a nuestros mayores a llevar una vida digna, independiente y participativa. Reconoce el derecho a los servicios sociales para protección en casos de dependencia o vejez, pérdida de empleo y a ayuda social para garantizar una existencia digna a quienes carezcan de recursos.
  •    UNION-EUROPEA-OBJETO-SERVICIOS-SOCIALES    La Unión Europea (Comisión de las comunidades Europeas, 2006) entiende por servicios sociales los sistemas legales y de protección social, complementarios a las familias, que cubren los riesgos fundamentales relacionados con la salud, los menores, la vejez, los accidentes laborales, el desempleo, la jubilación o la discapacidad. Nos atribuye un carácter polivalente que integre respuestas a necesidades para garantizar los derechos humanos fundamentales, la protección y cuidados a las personas más vulnerables. Incluye otros servicios esenciales de ayuda personalizada para la inclusión social, afrontar crisis, adquisición de competencias para la inserción sociolaboral (formación lingüística para inmigrantes, reinserción profesional, etc.), inclusión de las personas con alguna discapacidad o acceso a la vivienda a personas con escasos ingresos.

A nivel internacional la intervención social cobra su fuerza en la responsabilidad de intentar ayudar a mejorar a las personas y contribuir a que estén bien. Somos:

  • Complementarios a la familia.
  • Polivalentes para garantizar la protección y cuidados de las personas más vulnerables en torno a cuestiones como:
        • exclusión social,
        • dependencia
        • discapacidad.

Ya tenemos una aproximación al objeto de los servicios sociales. Un todo que indica un sentido de dirección. Todavía amplio en exceso, inconcreto. Surgen más preguntas que respuestas.

5 ERRORES EN LA INTERVENCIÓN SOCIAL PARA EL CAMBIO

Una intervención social se inicia con la valoración  y  el diagnóstico. Hay algunas preguntas que cada vez retumban con más fuerza en mi cabeza:

  • ¿En la valoración qué es interesante explorar una visión de conjunto, intervencion-socialcuestiones concretas…?
  • ¿Las personas cambiamos?
  • ¿Nos creemos que somos un sistema, con derechos garantizados, o un nivel de atención?
  • ¿Tenemos claro cuál es el objeto del sistema de Servicios Sociales?
  • ¿Qué conviene, atenciones reactivas o proactivas?

Empezando con el título del post, el primero de los errores es dar atenciones parciales, olvidando una valoración integral, completa.

Atender un solo aspecto de los varios que completan la calidad de vida como constructo. Es muchísimo más útil tener una visión global del caso, de las debilidades y fortalezas de la persona en cuestión. Dónde sería necesario intervenir y realmente útil.

Ejemplosirve de poco trabajar la incorporación sociolaboral en una persona que no maneja con soltura nuestro idioma, aunque lo parezca. Es más útil derivar a alfabetización e ir trabajando otras cuestiones necesarias y útiles aunque todavía no fundamentales para un cambio en profundidad

Habitualmente para la valoración social utilizo dos instrumentos:

  1. El diagnostico social del Gobierno Vasco en su versión de “Sólo Valoración de la Exclusión”. Un instrumento a disposición de todos los profesionales. Son 75 ítems que ayudan a tener una visión general de la persona antes de intervenir. La aplico con cierta rapidez. Ya en la oficina hago un análisis más exhaustivo tratando de detectar debilidades y fortalezas para plantear la intervención.
  2. En atención a domicilio utilizo la escala Básika de valoración social. Un instrumento que hemos creado en Navarra en el marco del espacio sociosanitario. Donde puntúan 65 ítems (modelo similar al del Gobierno Vasco, lo imitamos). Estamos en proceso de validación.

escala-basika-valoración-social Los instrumentos de valoración permiten tomar contacto con la realidad a partir de una recogida estructura de información con un lenguaje común. Es realmente sorprendente la fuerza de cualquier informe o conclusión diagnóstica que se desprende de su aplicación y análisis y la posterior propuesta de intervención. Aunque hay que trabajar el lenguaje descriptivo frente al interpretativo, distinguir lo objetivo de la subjetivo, lo real de lo imaginario.

Otro de los errores más comunes es pensar que las personas no cambiamos. En mi experiencia el acompañamiento social provoca pequeños cambios que debidamente estimulados (desde la motivación de la persona atendida) y con el compromiso suficiente llegan a producir verdaderas transformaciones, aunque no se noten de manera inmediata.

Una semilla tarda en germinar y necesita cuidados.

Ahora bien, debo admitir que la mayoría de las veces se muestran muchas reticencias al cambio debido el esfuerzo que precisa,… por eso tenemos esté trabajo, si fuera sencillo ¿haríamos falta?

En relación al cambio, hay varias cosas que todos hacemos a diario. Pequeños cambios  para seguir vivos/as y hacia adelante. No suponen un avance, pero impiden el retroceso (asearnos, vestirnos, comer, respirar, etc.).

Hay otra serie de cambios cuando se produce un suceso estresante, una rotura, una interrupción en nuestro ritmo habitual, algo que debemos “arreglar” para mantener nuestra situación habitual (normal): nos quedamos sin ingresos, sin paro, ni subsidio y debemos acudir a servicio sociales a por una renta garantizada. ¿Os suena?

Enlazando con esa prestación, albergamos dudas  sobre si trabajamos en un sistema que garantiza derechos reconocidos por ley o si atendemos más o menos “graciosamente” a una cuadrilla de caraduras. Verbalizamos lo primero, pero ¿conocéis compañeros y compañeras en el segundo caso?, ¿tenemos integrado el concepto garantizar derechos?

Me viene a la cabeza la idea del profesor Aguilar, en relación a nuestra identidad, sobre si hacemos referencia a un

 “pilar (sistema) a un campo vertical, definido por la parte de las necesidades de que se ocupa; y nivel, a un campo horizontal definido por el sector de población al que protege” (Aguilar Hendrickson, 2014).

Una cita interesante, ¿nos creemos que somos un sistema, o atendemos todo lo que llega, lo que “nos cae” de otros sistemas?. Viene a plantear el siguiente de los errores. ¿Sabemos a ciencia cierta cuál es nuestro objeto de intervención?.

Alucino con las cosas que nos llegan a Servicios Sociales de Atención Primaria y a lo que se pretende que demos respuesta. O cuestiones que tenemos incorporadas: tramitar pensiones de la Seguridad Social. ¿Pensáis que en la Seguridad Social tramitarían las rentas garantizadas?, o el bono de telefónica, o el de la luz, u otros que cada vez decretazo-electricoparecen más una especie de gestión de lista de morosos, ahora por obligación legal con el “decretazo eléctrico”. Por cierto, habrá que agradecerles que nos definan qué es vulnerabilidad y exclusión.    ¿Os parece una desfachatez?, a mi sí.

 

 

Al hilo de esto pero cambiando de registro.

Una pequeña anécdota: en mi servicio nos enfadamos cuando algún vecino o vecina, normalmente voluntariado, nos trae alimentos entregados (del banco de alimentos) que estaban en un contenedor. No me canso de preguntas: ¿pero a las personas beneficiarias les damos lo que piden o necesitan, o aquello que nos ofrecen desde esa entidad u otras?. Como son pobres, ¿tienen que comerse todo lo que les damos?, ¿un estado de derecho debe dar lo que sobra o garantizar derechos?, aquí nos comportamos como un nivel de atención. ¿Esto es lo que queremos?, ¿Es lo que necesita la ciudadanía?

Por último, echo en falta cierto grado de procedimentación. Los modos de funcionamiento que conozco son, en general, reactivos.

Las personas cogen una cita cuando quieren algo.

Por ejemplo, la renta garantizada exige un primer contacto para detectar la demanda (10-30 minutos, en función de los servicios) y pedir documentación para su tramitación. Importante incorporar la creación del vínculo (rapport, del francés, relación).

En mi opinión, una renta garantizada una vez hecho el primer contacto e identificada la demanda (no la necesidad), sin entrar en profundidad, precisa las siguientes citas consecutivas:

  • Segunda: realizar la solicitud (20 minutos).  Viendo la documentación y si tiene derecho a tenor de los datos “obrantes”.
  • Tercera: hacer la valoración social (30-60 minutos). Podemos unir la segunda y la tercera pero diferenciando las partes. También es posible alterar el orden. Yo la aplico así normalmente, aunque no siempre por aquello de la realidad dinámica.
  • Cuarta: estudio de la valoración  en el despacho, con conclusión diagnóstica, y propuesta de plan de caso (60 minutos).
  • Quinta: cita para acordar plan de trabajo con la persona beneficiaria (30-60 minutos). En qué estamos de acuerdo. Determinar, objetivo u objetivos y tiempo de trabajo a corto plazo que evalúe la motivación al cambio real, su desempeño, estableciendo los contactos necesarios y su forma (cita individual, grupal, tfno, wasap, etc.).

Con varias entrevistas, con varios casos atendidos podemos detectar aspectos comunes y  trabajarlos en grupos. Es necesario contrastarlo en y con el equipo antes de proponerlo a las personas usuarias.A modo de resumen, entiendo que tenemos un trabajo complicado. Exige tiempo y precisión en el análisis y la propuesta. Por supuesto que son necesarias atenciones puntuales y reactivas donde no sea preciso cuestionarse grandes cosas.

Una crítica que os plantearéis al leer la última parte es ¿de dónde sacamos tiempo? Una buena pregunta, sencilla y cuya respuesta requiere bastante elaboración y propuestas prácticas con alto componente reivindicativo.

Nos va la marcha ¿no?

No tan “Breve reflexión ante el espacio sociosanitario en Navarra III”.

Integrar es completar un todo con lasenvejecimiento-activo-saludable partes que le faltan. En  Salud y Servicios Sociales convegemos en la atención a la persona, en garantizar su continuo de cuidados: sanitarios y sociales. Lo que viene siendo lo sociosanitario.
En principio la primera idea se concreta en la atención a las personas en situaciones de crisis activando recursos. Teniendo en cuenta que el 19,4% de la población de Navarra en 2017 es mayor de 65 años, y que en términos generales están bien, podríamos plantear el inicio del espacio sociosanitario en el fomento del envejecimiento activo. Iniciar los cuidados desde la prevención dentro de un continuo más amplio estructurado en los tres niveles: primario (prevención: hábitos saludables, participación, ejercicio y actividad), secundario (envejecimiento activo y cuidados según edad y posibles patologías) y terciario (atenciones específicas, trabajo continuado con grupos de crónicos, pluripatológicos y atenciones en crisis).

Por el momento no se aprecia un hilo conductor que unifique estas estrategias de manera secuencial, como un proceso para retrasar la merma de la autonomía. Más bien van surgiendo iniciativas adecuadas, aunque descon

ectadas del continuo, como la Estrategia de Envejecimiento activo y saludable de Navarra 2017-2022 o Vivifrail que viene a recoger este planteamiento y dirige sus objetivos a personal médico, de servicios de ayuda a domicilio y centros residenciales, pero si formar parte de un todo.

ENVEJECIMIENTO-ACTIVO

Las dos citadas parecen muy alejadas de las rutinas de trabajo diario de los profesionales de ambos sistemas,no por diseño, sino por falta de contacto directo, al menos hasta ahora.
Proponer actividad física e incluir dinámicas, todavía poco estimuladas en ciertos sectores, supone todo un reto, tanto entre los profesionales como en la ciudadanía. Sigue echándose en falta una estrategia real de desarrollo compartido que una estas iniciativas con la realidad, sensibilice a ciudadanía y técnicos en este sentido.
Sería una buena manera de iniciar la confluencia referida. Desarrollar la estrategia precisa de propuestas de acciones prioritarias involucrando a los servicios de proximidad, fomentando la cooperación entre ellos y trabajando con el tejido social de las zonas básicas de atención primaria de salud y servicios sociales, es decir, sacarlas de las instituciones a la calle. Todo con un sentido de flexibilidad y adaptación, es decir, de apertura, de reconocimiento y compromiso, de contar los unos con los otros complementando atenciones.
Cada uno en nuestros servicios vamos trabajando como podemos, respondiendo a la demanda diaria. Dedicamos nuestro tiempo para intervenir en las necesidades a corto plazo. Olvidando, probablemente por la presión diaria, planteamientos a medio y largo plazo que atenúen las causas y retrasen las situaciones de merma de la autonomía. En definitiva, vamos a salto de mata.
Convendría pararse un poco, generar espacios de reflexión reales, no de esos que te convocan para dentro de cuatro días y en los que tienes que hacer virgerías para cuadrar tu agenda si quieres acudir y donde la mayoría de las veces las decisiones están ya tomadas.
No son necesarios grandes esfuerzos, es más que suficiente desarrollar una actividad anual en este sentido y conectada con nuestras rutinas, incluyendo un sentido “estratégico” hacia el cambio de paradigma.
El desarrollo de este planteamiento contribuiría a trabajar la confluencia de dichos sistemas y mantener contacto continuado siguiendo la evolución de la ciudadanía de esa franja de edad e ir detectando nuevas necesidades con un carácter más grupal que es posible abordar en fases iniciales. Crear sinergias colaborativas desde la intervención comunitaria a cuestiones comunes.
En la zona de Allo se está desarrollando (desde el programa de animación sociocultural con el centro de salud) una experiencia con cuidadoras de personas con deterioro cognitivo que ha permitido garantizar el acceso a recursos y trabajar necesidades comunes como aprender a realizar movilizaciones y cambios posturales con el menor impacto para la cuidadora y el mayor cuidado y calidez a las cuidadas. Es curioso, ¿innovador?, el sistema de financiación que hemos aprovechado…. (daría para otra entrada con el título: “crear recursos, buscarlos o simplemente rentabilizar”). Esta permitiendo salir a la calle favorecer la interacción social, las relaciones, compartir experiencias y soluciones aplicadas a situaciones concretas. Nos alejamos de la rutina y la soledad encontrando comprensión, empatía y apoyo mutuo. Un trabajo estimulante, enriquecedor y útil.
Como nota positiva para el envejecimiento activo, todo el tejido asociativo en las entidades locales desarrolla numerosas actividades en este sentido y requeriría un esfuerzo razonable hacer pequeñas intervenciones aprovechándolo desde los sistemas de salud y servicios sociales en el sentido propuesto. Sin embargo, todavía es poco el movimiento que se observa en este sentido.
ALGO SE ESTÁ MOVIENDO EN LA DIRECCIÓN CORRECTA. Unas horas después de escribir esta entrada debo corregirla e incluir el mail que hemos recibido:
El 16 de noviembre de 2017, 11:22, Envejecimiento Activo y Saludable <envejecimientoactivoysaludable@navarra.es> escribió:
Estimado/a amigo/a
El Gobierno de Navarra ha impulsado en 2017 la Estrategia de Envejecimiento Activo y saludable 2017-2022, orientada a mejorar la salud y la vida de las personas mayores. Para llevarla a cabo, en este momento se está desarrollando un proceso participativo dirigido a la elaboración de un Plan de Acción Global 2018-2019.
Para las aportaciones e implicación en este plan, el día 28 de noviembre, de 9.30 a 12.30 horas, en ……….. se va a desarrollar un foro dirigido a Clubs de Jubilados, Asociaciones de mayores, ayuntamientos y entidades (públicas y privadas) prestadoras de servicios a las Personas Mayores: residencias geriátricas, otras empresas de servicios, de voluntariado, profesionales sanitarios y de servicios sociales… etc.
En este foro, a través de una metodología participativa, conoceremos las principales líneas de trabajo del Plan de Acción y trabajaremos, de forma colectiva, propuestas de mejora y acciones en las que cada entidad podría implicarse….. invitarle a consultar la Estrategia de Envejecimiento Activo y Saludable de Navarra 2017-2022

 

¡ BRAVO!